Antiparásitos en otoño: por qué las pulgas y garrapatas no descansan
Existe un mito muy extendido: cuando acaba el verano, se acaban las pulgas y las garrapatas. La realidad es otra. En otoño, con temperaturas todavía suaves, los parásitos siguen muy activos, y bajar la guardia puede salir caro.
¿Por qué siguen ahí en otoño?
Pulgas y garrapatas necesitan calor y humedad, y el otoño en gran parte de España se lo da de sobra. Además, las pulgas encuentran en nuestros hogares (con la calefacción) el ambiente perfecto para seguir reproduciéndose durante todo el invierno.
No es solo un picor
Más allá de las molestias, estos parásitos pueden transmitir enfermedades importantes: las garrapatas están detrás de la babesiosis o la enfermedad de Lyme, y las pulgas pueden provocar dermatitis alérgica y transmitir parásitos intestinales. Prevenir es mucho más fácil (y barato) que tratar.
Pipeta, collar o pastilla: ¿cuál elijo?
- Pipetas: se aplican en la piel del cuello y protegen aproximadamente un mes. Sencillas y muy usadas.
- Collares: protección de larga duración (varios meses). Cómodos para quien olvida las fechas.
- Pastillas: comprimidos masticables muy eficaces, normalmente mensuales.
Sea cual sea tu opción, la clave es la constancia: no dejar huecos sin protección. Sigue siempre las indicaciones del fabricante y de tu veterinario.
¿Se te olvida cuándo toca la siguiente dosis? Te avisamos gratis por email en el momento justo.
Nuestra recomendación
En Dogland trabajamos con marcas de referencia como Frontline y Frontpro, además de otras opciones para cada tipo de mascota. Puedes verlas todas en nuestra sección de antiparasitarios.
Este otoño, protege a quien más quieres. Un pequeño gesto cada mes marca la diferencia.